martes, 20 de noviembre de 2007

Libros electrónicos, e-books ¿futuro en la docencia?

Os presento un e-book, querido lector o ViceLector, todo gracias al interés y a la economía de mi tecno-asesor, que apareció un día con el susodicho cachivache tecnológico, y con el blog en el mismo para darme una sorpresa.

Para un pobre joven docente/investigador resulta una herramienta prohibitiva que genera muchas expectativas, recientemente dos gurús de la red como son Enrique Dans y Antonio Ortiz de Error500 valoraban la entrada en el escenario de un nuevo libro electrónico (me chivan que también en Microsiervos). Quizás sea el momento de empezar a empaparse de estas herramientas, ya que como bien señala Enrique:

"las ineficiencias en la industria editorial son patentes: plantar árboles, dejarlos crecer, cortarlos, llevarlos a una planta enormemente contaminante en la que son reducidos a pulpa, transportarlos a otra en la que son convertidos en hojas y cortados, para después distribuirlos y llevarlos a otras plantas en las que son impresos, encuadernados y empaquetados para volverlos a distribuir y a vender…"

Este proceso me viene a la mente cada vez que voy a una reunión del Consejo de Gobierno con sus consabidos 500 folios (eso sí, reciclados) bajo el brazo, cual listín telefónico caduco, tan caduco como la duración de una reunión, toda una mañana. Al resto de reuniones como ya os comenté suelo asistir con una PSP en la que visualizo los documentos que me envían así como todo el histórico, procuro imprimir lo menos posible, y para los que no lo sepan en la PSP se puede leer hasta el periódico en una pantalla de tamaño decente. Pues bien, los libros electrónicos son una vuelta de tuerca más a la portabilidad del material de lectura en formato digital, formato que no para de crecer y evolucionar,mmmm... Quizás la mejor manera de entenderlo sea con un vídeo, aquí va, os presento a Alazne... si os falla el enlace directo pulsad este otro...todo por ver a Alazne...



Como os podéis imaginar las posibilidades que esta herramienta ofrece a docentes e investigadores es inmensa. Cuando los avances tecnológicos reduzcan costes (¿y añadan color?) nos encontraremos con que los chavales vayan al colegio con todos los antiguos pesados libros reducidos a un manejable e-book, el cual, como consecuencia de su conectividad permitirá al docente compartir todo aquello que desee a tiempo real con sus alumnos. No queda tan lejos el día en que un profesor dibuje esquemas en su tablet-pc mientras el alumnado por conexión wifi lo recibe a tiempo real y añade sus propias apuntes, observando en paralelo la última edición de alguno de los libros de la asignatura, y eso sí, leyendo cómo va el Madrid en el Marca digital mientras el catedrático "Gutierrezqueleveo" le amarga la existencia.
Vía Miguelito.

Hubo árboles antes que hubiera libros, y acaso cuando acaben los libros continúen los árboles. Y tal vez llegue la humanidad y un grado de cultura tal que no necesite ya de libros, pero siempre necesitará de árboles, y entonces abonará los árboles con libros.

Miguel de Unamuno