lunes, 10 de diciembre de 2007

Ciencia/Empresa/Recursos Humanos, apología del gatillazo



Durante el proceso de escritura del Plan Nacional I+D+i 2008-2011, los lectores anónimos tangencialmente cercanos a la gestión de I+D nos íbamos dando cuenta de dos puntos cruciales según pasaban los sucesivos borradores, ninguna novedad sustancial en el horizonte respecto a Recursos Humanos (Olé!!) y un llamamiento ímprobo a la participación del mundo empresarial español en I+D.
Lo de los Recursos Humanos parece de Juzgado de Guardia, semanalmente llega alguna noticia de la quijotesca situación de los investigadores españoles, rescato del sabado en ELPAÍS el artículo de Tereixa Consteila, "Que vuelvan los cerebros" en claro conflicto/sintonía con el comentario "Cerebros no volváis" y la comento entre líneas -en realidad me apetecería más comentar el de "Cabrones", con algún maricón eufemístico de por medio, pero seguro que lo hace el amigo Topo-, rebobino, comento entre líneas:

"En las catedrales internacionales de la investigación ofician muchos españoles que en 2008 recibirán nuevos cantos de sirena para retornar (música ambiental). Fuera encontraron los medios, el reconocimiento y la compensación que durante años no ofrecía la ciencia española (timbales). Atraerlos es una fijación del sistema desde 1992. Que el pasado octubre, el ministro de Sanidad, Bernat Soria, se dirigiese a un grupo que investiga en el Instituto Karolinska de Estocolmo (Suecia) con esta pregunta: "¿Qué podemos hacer para que volváis a España?" significa que sigue siendo una fijación no resuelta (fijación de otro planeta). En 2008 arrancarán nuevos programas, como el Miguel Servet del Instituto de Salud Carlos III, que buscan el retorno para apuntalar el aún tambaleante edificio de la investigación española. (claro, claro, ¿no será otro paradigma del principio de ACAGARLA 300?

Quintanilla: "No se da fuga de cerebros, sino movilidad de cerebros" (Claro, movilidad pero de flujo continuo hacia fuera)
¿Qué podemos hacer?, preguntó el ministro. "Una carrera investigadora, esa es la madre del cordero", responde Jose Die, vicepresidente de la Federación de Jóvenes Investigadores. "España invierte un montón de dinero en la formación de doctores para Reino Unido y Alemania", ironiza este ingeniero agrónomo, contratado para su tesis doctoral en Córdoba.

No hay datos certeros sobre cuántos españoles investigan en otros países. Entre 3.000 y 10.000, cita en un estudio el economista Pedro Aceituno (a este le dedicamos una entrada en su día). A Josep Piqué, cuando fue ministro del ramo, le llovieron en 2003 más de 2.700 nombres en respuesta a una afirmación temeraria: "En la actualidad existen muchos más científicos extranjeros trabajando en España que españoles en el extranjero" (hay que estar tonto o no tener ni puta idea para soltar tamaña frasaza). Sin embargo, en la Red de Investigadores en el Exterior (RedIEX), creada por el Ministerio de Educación y Ciencia para "estimular la comunicación" con los emigrados científicos, sólo se han inscrito 295 españoles, que campan por institutos de Nueva York, Londres, Cambridge, París o San Diego, entre otros. ( Sí, mis amigas Eu y María tampoco están inscritas ¿y qué?¿cambia eso la realidad de que ambas están produciendo en la ciencia anglosajona?

Uno de los emigrados es el físico Jesús Puerta, que desde 2004 trabaja en el Laboratorio Europeo de Física de Partículas (CERN) en Ginebra en un experimento asociado a la puesta en marcha del mayor acelerador de partículas del mundo, el LHC, un anillo de 27 kilómetros que husmeará en los secretos del universo. Se inaugurará el próximo año. Para entonces, Puerta será un cerebro retornado al lugar donde hizo su tesis: el Centro de Investigaciones Energéticas, Medioambientales y Tecnológicas (Ciemat). "Vuelvo con ganas de volver, quizá lo que me molesta del retorno es lo mal remunerada que está la carrera científica después de muchos años de estudio, se abusa de que es un trabajo vocacional". (Pues sí, la vocación parece ser excusa del atropello continuado)

Aunque en su opinión la física de partículas no es el patito feo ni en financiación ni en reconocimiento, cree que el sector privado ofrece más: "Amigos míos que se buscaron trabajos de mala manera al terminar tienen ahora su casa o su familia; yo ni me lo he podido permitir, llevamos un retraso social notable". (ni tú Jesús, ni ninguno)

Él regresará en breve con un contrato "razonable". Desde luego, no ha seguido el consejo de Javier Sáez Castresana, director de la Unidad de Biología de Tumores Cerebrales en la Universidad de Navarra y autor de un reciente artículo titulado Diez razones para que investigadores españoles en el extranjero no vuelvan. (Leche, de esto también se ha escrito aquí) Entre ellas, cita la inexistencia de una carrera científica -con excepción del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC)-, la falta de personal de apoyo para las tareas más burocráticas, la dificultad para formar un grupo investigador, la escasa financiación básica o el exceso de carga docente. "En nuestro país un premio Nobel no llegaría a catedrático si sólo hace investigación y no da clases de alguna asignatura de licenciatura", censura.

Lo último ha cambiado. (¿Ah, si?¿dónde ¿cómo?) En la nueva Ley de Universidades, aprobada este año, se permitirá por vez primera la contratación de personal investigador sin obligarle a sacrificar ni un minuto a la enseñanza(je, je, que me parto!!¿cuántos contratos se han hecho bajo esa figura?¿ninguno?¿cero patatero?¿absolutamente ninguno juntando todas las universidades españolas? Menuda medida sin aplicabilidad posible). "Con las reformas que hemos introducido vamos a resultar más atractivos, llevamos varios años en el buen camino" , sostiene el secretario de Estado de Universidades e Investigación, Miguel Ángel Quintanilla, sin que por ello oculte asuntos pendientes: el decreto para definir la carrera en los organismos públicos (emoción, intriga) y la modernización de la ley de Ciencia (esto lo comentamos con Marcellán, tema recurrente últimamente), de la que fue ponente hace 21 años.

"Si exportamos más de los que importamos quiere decir que formamos buenos científicos", contrapone. (Claro, como los nigerianos, que tienen más médicos en EEUU que en Nigeria) "Creo que ya no se da la fuga de cerebros, se da movilidad de cerebros y eso es positivo" (que va, hombre, de fuga nada, se van de Interrail, no te jode). Quintanilla no sólo aspira a recuperar a los idos, sino a captar extranjeros potentes. "Lo importante es abrir el mercado y hacer que nuestra ciencia sea internacional, cuando un país destaca en investigación es atractivo para otros". (esto sí, chapeau)

Sin embargo, parece más fácil fichar un futbolista estrella que a un científico excelente ( más fácil e infinitamente más caro, muchos institutos se conformarían con el presupuesto de un traspaso), aunque para el futuro de un país lo primero no tenga importancia (te van a linchar por la calle). En España se arrastraba (¿en preterito? EN PRESENTE) una tradición de salarios bajos, raquítica inversión en I+D, universidades obsesionadas con la docencia y futuro profesional con altibajos. Un país de ramoncajales quijotescos.

Flora de Pablo se fue en 1980 a Estados Unidos. Regresó en el 82. E hizo la maleta de nuevo dos años después porque la ciencia le tentaba más que la clínica. Durante siete años investigó sobre diabetes en los NIH (Institutos Nacionales de Salud) de Estados Unidos. "Opté por irme para hacer investigación, pero aquello que aquí no era posible en los ochenta , es posible hacerlo ahora", afirma la actual directora del Instituto de Salud Carlos III, el organismo del Ministerio de Sanidad y Consumo que busca la respuesta a la pregunta de Bernat Soria: "¿Qué podemos hacer para que volváis?".

Primero, averiguar cuántos, dónde y qué hacen. Después, tentarles para reintegrarse en el sistema nacional de salud, aunque las convocatorias sean "siempre competitivas". "Hay que traer de vuelta a todos los que hayan desarrollado una carrera de alto nivel" (¿para cuándo? ¿Y los que están?). De Pablo cree que el nuevo programa Miguel Servet, heredero de los contratos del Fondo de Investigación Sanitaria (FIS), generará "confianza en el sistema" (jeje, me parto) para atraer a científicos punteros en Medicina, Biología o Farmacia.

En los informes que Pedro Aceituno ha coordinado para el Centro de Estudios Financieros, que incluyen encuestas entre investigadores en el exterior, ha descubierto otras respuestas a la pregunta de Soria. "España no puede competir con los sueldos de Estados Unidos, pero sí en medidas de apoyo a la familia y en reconocimiento de su trabajo". "Es también una cuestión de gestión de personal", afirma.

La prueba es que algunos retornan perdiendo dinero. En 2002 la química Sofía Calero Díaz, distinguida con el premio a la Excelencia Marie Curie por la Comisión Europea, cobraba en Holanda el doble de lo que percibe ahora en la Universidad Pablo de Olavide, en Sevilla, "como contratado doctor". Tras pasar por Zúrich, Viena y Filadelfia, fue rescatada con el programa Ramón y Cajal. "Nos ayudó a muchos a volver en buenas condiciones, pero el mayor fallo es la falta de previsión, no está resultando sencilla en algunos casos la incorporación de estos investigadores a los centros".

En 1992 se reparó por vez primera en la pérdida de cerebros. Se crearon entonces los contratos de reincorporación de investigadores posdoctorales a España. Duraban tres años y después, si el proyecto no continuaba, se iban al paro. Sin más. Hubo recontratados en otros proyectos pero también renuncias a la carrera científica. Nadie había pensado en qué hacer con el cerebro pasados los tres o, si se beneficiaba de prórroga, seis años. Hasta 2001, cuando nació el programa Ramón y Cajal (¿saben el número de doctores sólo de la promoción de 2005? 8176 benditos ¿adivinan el número de contratos Ramón y Cajal en 2007? 250, no hay cuello de botella, no), que concedía ayudas durante cinco años. Mejoraba el anterior, pero en 2006, al expirar los primeros contratos, afloró el viejo problema. (eterno retorno, que se llama)

¿Qué futuro aguardaba a los cajales? Incierto. Para despejarlo se inventaron en 2005 los contratos I3 para estabilizar investigadores de alto nivel, lo que incluía a los cajales. Hecha la herida, se busca el remedio. Para los críticos aún se avanza a trompicones. "Investigar es una carrera de obstáculos, con huecos entre una fase y otra", lamenta Jose Die. Su Federación de Jóvenes Investigadores, muy crítica, reclama un pacto nacional por la ciencia. Y, por vez primera, están presionando a los partidos para que su próximo programa electoral incluya qué carrera investigadora defienden.
"

Todo bien.
Para más INRI un amigo gestor senior de I+D con experiencia en diversas OTRI y en vigilancia tecnológica me escribe lo siguiente:

" Hola Iñaki,

te escribo para darte material para tu blog, ya que he alucinado cuando una compañera del curro me ha pasado un artículo de El País que sabía me iba a enfurecer, dado que la semana pasada tuvimos una experiencia subrrealista con un centro de investigación (no era español, para que veas que estas opiniones no son tipical spanish).

Este es el link del artículo en cuestion:
http://www.elpais.com/articulo/futuro/ciencia/experimental/empresa/elpepusocfut/20071205elpepifut_7/Tes

El título ya lo dice todo, pero lo más sorprendente es que el razonamiento es de niño de párbulos, y sobre todo poco informado (en lo referente a EEUU, el sistema de patentes, etc.) Este tema está de lo más trillado, y se puede hablar de él horas sin llegar a ninguna conclusión acerca de cual es el mejor sistema, pero que piense que antes la ciencia era "para pocos, un poco aislados, un poco cortos de dinero, pero gente llena de voluntad y de creatividad", lo dice todo en cuanto al grado de elitismo de algunos investigadores (médico, doctor en ciencia, vamos, un Dios, no se cómo no le hacemos todos reverencias a su paso). Ahora que la ciencia está a disposición de los mortales ya no hay quien controle la pasta, y habrá alguno que hasta intente ser su jefe y decirle qué tiene que hacer en el trabajo.

Rebuscando en el mismo diario por posibles réplicas, me fascina comprobar que no ha habido respuesta alguna (¿dónde está nuestro Ministro de Sanidad, ese que apoya tanto la innovación en nuestro país???), tan solo una mención a un artículo anterior que creo que me suena tal vez por tu blog. Si es así, considero que es un buen momento para sacar a la luz este otro artículo, y que las opiniones de este hombre no tienen por qué ser todas tomadas como buenas sólo por el hecho de que se haya hecho merecedor de escribir en El País.

En fin, puede que tu estés parcialmente de acuerdo con sus opiniones, que tienes todo el derecho, aunque lo dudo ya que has sido de los pioneros-emprendedores y sabes lo que es ser demonizado por no seguir el "saber liberal" como lo llama él.

Yo seguiré con lo mío, "comercializar la ciencia", y con suerte en el proyecto que nos han aprobado conseguir reparar algún día el tejido cardiaco y evitar así estos sustos de los lunes."


Nos comenta Javier Sáez Castresana, autor del artículo, que:


"....Hoy se pretende empresarializar la ciencia.... Porque desde sus inicios la investigación se ha caracterizado por ser para pocos, un poco aislados, un poco cortos de dinero, pero gente llena de voluntad y de creatividad. Se van creando en los últimos años suntuosos centros tecnológicos con la idea de comercializar la ciencia, poniendo límite, en ocasiones, a la libertad que el propio científico debería tener para desarrollar su trabajo. Tal vez sea una forma de esclavitud científica. Habrá que analizarlo con el paso del tiempo. ....Los investigadores experimentales han comenzado a abandonar su "saber liberal" derivando hacia una estrategia que implanta un estilo empresarial en el quehacer científico. Según esta tendencia, considero que sólo los investigadores de las ciencias humanas están a salvo. El resto, por exceso de prensa, de política y de gente que habla de ciencia, está condenado a perder su identidad. Quienes luchen por no perderla, continuando con el puro estilo científico como "saber liberal", deberán trabajar más y mejor que los demás, cuidando la creatividad más que la productividad. Tendrán muy difícil la financiación de su pequeño grupo en los años venideros.
Prepárense algunos a sufrir de verdad por exceso de vocación y buen celo científico....".


Leñe, otra vez lo de la vocación de por medio en otro contexto tatalmente distinto, que pesaditos que somos. A mi, con perdón, el texto me suena un poco a anquilosada secretaria que le han cambiado "el güindous" y ya no encuentra el "ofis".

Veamos, en Suecia con una dedicación del casi el 4% del PIB a I+D resulta que tres cuartos lo financia el tejido empresarial. Lo que no puede ser es un país (pongamos Spain hipotéticamente) donde casi toda la I+D real (lo otro son subvenciones encubiertas a empresas que diría alguno) sea realizada en el terreno público (Universidades y otros organismos públicos de investigación) y con financiación pública. Esto, entre otras razones (mayor facilidad en poner ladrillos que en inventar las espadas laser de starwars), ha sido originado por el no mirarse a la cara de las empresas y las Universidades, asumiendo el uno del otro tintes diabólicos y contagios demoniacos.

Que no puede ser, señores, no puede ser que formemos centenares de miles de licenciados porque sí sin un tejido empresarial que los absorba, no puede ser que un 40% de los licenciados trabajando digan que en su desempeño laboral la carrera universitaria les ha servido de poco o nada, no puede ser que la implicación profesional de doctores en empresas sea poca o ninguna, no puede ser que TODOS investiguemos lo que nos sale por los c... sin mirar a la sociedad aunque sólo sea de reojo, no puede ser que las empresas vean a las universidades como el sobrino anarquista y pedigüeño, como el hijo inútil del que no haces carrera, no puede ser que no le encuentren el menor uso a las Universidades o a la I+D.

Con objeto de intentar establecer un mínimo de comunicación entre ambos mundos lo peor que nos puede pasar es que extremistas de uno u otro bando sean los que aglutinen la palabra.

De encontrarme con Castresana le diría, como bien sabe en realidad, que las maneras de trabajar exitosas en el pasado tienen poco recorrido en el presente, que lo de proyectar entre décadas es entretenido pero baladí en muchos campos. Que tampoco deseo que la Universidad se empresarialice, pero que los vínculos tienen que ser mucho más fuertes, para emplazarnos en una verdadera sociedad del conocimiento, lo firmo aquí y ahora. Lo que no se es cómo lo vamos hacer con un 90% de PYMES por tejido empresarial.


Lo dicho, que elocubrar sobre Ciencia/Empresa/Recursos humanos es una historia de desencuentros, de miedo cerval, de un quiero y no puedo o no se cómo, de no se dónde tocar ni qué decirte, de falta de lubricación y empeños flácidos.

Quizás sea cuestión de encontrar razones para mantener relaciones sin que éstas sean "porque estaba borracho" o "para acercarme a Dios".


10 comentarios:

Anónimo dijo...

Hola Roke:

Te echas un pedazo de posting como este y nos dejas a algunos temblando de mala leche y sin saber por donde empezar a dar contestacion a tanta sandez. Puede esta gente con responsabilidades (tanto de gobernar como de informar) por favor tomarse un minutito para hablar con la gente que esta en la brecha y no tener una conversacion con ellos mismos en el espejo para pretender luego que con algun experto han hablado?

Que no saben cuantos estamos en el extranjero? Pues que pregunten, y no con una lista que sabe de su existencia la secretaria del Ministro y la mujer del Ministro. Yo por ejemplo por haber hecho mi doctorado en EEUU fue recrutada una vez de finalizar mi doctorado, CUANDO RECIBI MI TITULO, por la National Science Foundation de este pais para participar en un estudio "long-term" para ver donde terminaban profesionalmente los doctorados de este pais, fueran estos ciudadanos estadounidenses o no. Cada par de años recibo una encuesta en la que basicamente relleno cosas como que hago, que tipo de trabajo tengo, cuanto gano, etc, etc, etc. ASI se puede saber que leches esta pasando con la gente que se doctora en tu pais. La ignorancia no es justificacion para la incompetencia.

En cuanto a la comercializacion de la ciencia, pues claro que es esencial que ocurra. No toda ciencia es comercializable pero la que es DEBE de ser comercializada. Que pasa, que ahora nuestra postura como cientificos tiene que ser la de chupar del bote sin tener en cuenta las necesidades de la sociedad que nos apoya en nuestra actividad laboral. No gracias, no hace falta que nadie defienda mi supuesto "derecho a parasitizar", que eso ni es lo que hacemos, ni es lo que nadie con tres dedos de frente deberia de abogar. Los cientificos somos miembros participes de las respectivas sociedades en las que vivimos y como tal queremos participar en su desarrollo tanto economico como cultural (y es que la ciencia es cultura señores). Me niego a que se nos caricaturize constantemente como una pandilla de pirados que mejor nos dejan en paz dandonos una migaja de pan de vez en cuando. Somos parte activa de la vitalidad economica de un pais, leches, y si no nos creen, no hay mas que mirar al otro lado del charco.

Ana

Roke Iñaki Oruezabal dijo...

"sabe de su existencia la secretaria del Ministro y la mujer del Ministro."
ANA!!!Por Dios!! ¿no estarás insinuando que la secretaria y la esposa conocen lo mismo, mismo, del señor Ministro, verdad?? Que nos meten en el trullo y yo soy el que está en el país!!!
No, en serio,estoy de acuerdo con lo que dices.

Aurora dijo...

Iba a responder algo, pero Forges lo ha hecho mejor:
http://www.elpais.com/recorte/20071211elpepivin_1/XLCO/Ges/20071211elpepivin_1.jpg

Roke Iñaki Oruezabal dijo...

Gracias Aurora, colocado como entrada....

JESÚS ZAMORA BONILLA dijo...

Olé por tu blog, me parece de lo más interesante.
Sólo te pediría que cambiaras el fondo negro, que los que ya no andamos muy bien de la vista (y los que quieren conservarla) nos dejamos la poca que tenemos.
Un saludo

Anónimo dijo...

Ana, no se quién eres, pero qué razón tienes. En España nos falta autocrítica, y esta empieza por ser capaces de asumir primero, y después analizar los fallos de nuestro sistema. Uno piensa que con esto sería suficiente, porque lo siguiente sería poner los medios para solucionarlo. Pero no, nos quedamos siempre en las palabras y promesas que no valen para nada porque el siguiente político se encargará rapidito de fulminar cualquier gestión que recuerde a su antedecesor.

Aqui sale mucha información acerca de RRHH y otras políticas que afectan en gran medidan a la universidad, pero veo poco representado ese tejido empresarial español que como bien decías Iñaki está compuesto en un 90% por pymes. Las medidas de fomento para la participación de pymes en proyectos europeos de I+D son de risa, de dudoso cumplimiento como ya se está viendo en las primeras convocatorias, y dirigidas por tanto a hacer publicidad de centros públicos como el CDTI. Ni de lejos podemos compararnos con EEUU, pero al menos hagamos algo para ser competitivos en esta sociedad global en la que las subvenciones no son la solución para innovar, y menos aún con la promesa de algún partido de bajar los impuestos en la próxima legislatura (¿nos van a pagar las becas y contratos con el dinero de las inmobiliarias?)

Meteoro dijo...

Estoy de acuerdo con Ana en que hay quienes se amparan en la exusa de la "libertad creativa" del investigador para poder dedicarse a parasitar. Conozco casos de investigadores que trabajan en un proyecto sin importarles lo más mínimo cual es su posible interes general. Simplemente les parece curioso y no aspiran más que a satisfacer su curiosidad personal a expensas de todo el mundo.
Y no estaría mal que los investigadores que tienen la oportunidad de comercializar los resultados que obtienen lo hagan. Desde el mundo investigador se siente una desconfianza extrema hacia el mundo empresarial. Hay casos que piensan que tratar de investigar en algo que una empresa pueda aprovechar es una traición (esto lo he oido personalmente, no es algo que me hayan contado). Esa gente debería tratar de abrir su mente hacia lo que les rodea antes de encerrarse en su "saber liberal".
Como ya dijo algún filósofo: la libertad de uno acaba donde empieza la de los demás.

Roke Iñaki Oruezabal dijo...

Querido profesor Zamora, disculpa el color y permíteme que de una explicación, el fondo negro tiene un consumo energético bastante menor y como profesor ayudante de Ciencias Ambientales ando algo concienciado con este tema, aunque me comprometo a no volver a reducir el tamaño de letra y aconsejo el uso de feeds o sindicación ya que las entradas llegan en formato estandar.
Estimado en Cristo anónimo, por tu experiencia (creo) acojona y preocupa por igual la afirmación
"Las medidas de fomento para la participación de pymes en proyectos europeos de I+D son de risa, de dudoso cumplimiento como ya se está viendo en las primeras convocatorias, y dirigidas por tanto a hacer publicidad de centros públicos como el CDTI"

Vamos, que como muchos pensamos, y a falta de otras medidas, estamos de paripé. COmo con las patentes, que se patentan muchas por el bombo y luego se ejecutan las menos. Dinero en balde.

Lo de siempre, Meteoro, la historia de los doce monos de la barra derecha del blog.

Fienna dijo...

Ostrás, no hábía leído la cartita del "Estimado en Cristo", pero no, no soy ese tarao aunque voy camino de serlo.

Me reafirmo en cuanto al programa TECNOEUROPA (famosas medidas cuyo objetivo es incrementar el número de empresas españolas 7º Programa Marco y en otros programas internacionales), que lo único que provocan es incertidumbre. Dónde se ha visto una convocatoria sin orden de bases, procedimiento de concesiones, ni nada de nada. Asi van a fomentar que las pymes vivan todavía más en la cuerda floja, y que ninguna se anime a presentarse a una convocatoria europea en I+D. Todo esto se traducirá en que al no haber proyectos, tampoco se necesitarán tecnológos o doctores que contratar, y por muchos Torres Quevedo que ofrezcan estaremos todos a dos velas. La Universidad no lo es todo en esta vida señores, hay que construir una verdadera carrera profesional para el científico, que incluye el entrar y salir de la Universidad con libertad. Entonces sí que nos podremos comparar con Estados Unidos.

Roke Iñaki Oruezabal dijo...

"...entrar y salir de la Universidad con libertad..." Muy interesante apreciación, hay que empezar a señalar el camino de adónde salir.