martes, 2 de febrero de 2010

Me prejubilo


Pues no, va a ser que no. Muy al contrario parece que a los maduritos de mi quinta y a los jóvenes que vienen detrás nos va a tocar una época de restricciones sociales y de trabajar más años. Para alegrar el fin de semana nos comunicaban que la edad de jubilación se prolongaba un par de años, aunque según van pasando las horas van matizando la universalidad de la medida. Uno tendría la tentación de contar la apreciación que tiene de profesores más mayores y de profesores más jóvenes, salvo excepciones la tendencia era a un sacrificio bastante superior de los más jóvenes, quizás catalizados por el deseo de obtener una plaza y de labrarse una carrera, posiblemente esta tendencia es la que lleva a los bancos y telecos a prejubilar salvo a los directivos, demasiado sueldo por hora o por rendimiento según pasan los años.
Está claro que nuestras grandes fortunas bancarias se mueven por coste/beneficio, y les sale más a cuenta prejubilar a un cincuentón contratando un joven que mantener al cincuentón. Este problema de coste/beneficio no se exactamente cómo lo van a solucionar ampliando la edad de jubilación, sobre todo en el caso del sistema privado, en el público y en concreto en investigación ya he visto más de un caso de demencia senil por los laboratorios, de perderse por un invernadero de 40 metros cuadrados.
Al margen de todo lo comentado anteriormente, ampliar la edad de jubilación es una soberana estupidez porque el sistema está hecho jirones por el otro lado, por el de la juventud, situación que ya hemos comentado en numerosas ocasiones. Lo que no puede ser es que el propio Ministerio de Trabajo disponga de un informe señalando las calamidades y las ilegalidades que se hacen becando a centenares de miles de personas tanto en el sistema público como en el privado cuando por ley deberían estar contratados. Y aquí viene a colación el debate de la flexibilidad laboral, no puede haber mayor flexibilidad laboral que la de cientos de miles de becarios.
Quizás no sea momento de arreglar los agujeros por un tramo de edad laboral avanzado sino muy al contrario por el otro, por razones de coste/beneficio, por motivos de simple justicia social.
Hace no mucho desde la Asociación de Jóvenes Investigadores saltaba la noticia del fraude millonario que se realiza a la seguridad social desde diversas instituciones tanto públicas como privadas con respecto a las becas de investigación, y es seguro aplicable al resto de becas a nivel nacional a partir de la licenciatura en un gran porcentaje de los casos. No es sostenible, cabe la posibilidad de que las empresas aumenten los años de vinculación de sus trabajadores más mayores a costa de aumentar el tiempo de permanencia como becario, que es algo que si se piensa con perspectiva ya venía ocurriendo, y es un sistema injusto y peligroso, ya que en el fondo crea un sistema de castas en función de la edad. Me río yo del prejubilado frente al espejo cuando hay miles de jóvenes que ni siquiera tienen la oportunidad de abandonar la casa de sus padres, ni mucho menos de cumplir su deseo de fundar una familia. Arreglemos lo más urgente, no vaya a ser que por dar una mala solución a los mayores agravemos los problemas de los más jóvenes.

P.D. Tras tener esta entrada programada hace tiempo me entero que el Ministerio de Trabajo se plantea exigir la cotización a la seguridad social de los jóvenes con becas. Como lo harán mal, y ya tenemos la experiencia de las becas de investigación, lo que harán será mantener como tales las becas pero cotizando, en vez de contratar como Licenciados que puede ser muy lógico pero muy caro. ¿Alguien da más para hacer que haya más gente cotizando a la Seguridad Social?