jueves, 8 de noviembre de 2007

Lúcido Catedrático


"Sabe más el diablo por viejo que por diablo", a veces, pregúntale para qué sirve pulsar repetidamente el tabulador mientras mantienes pulsada la tecla Alt, a ver qué contesta.
Pero de lo que sí tendría que saber un experimentado catedrático es de carrera científica, por lo que chirría oirle decir a un Catedrático de Sevilla que la carrera científica es envidiable desde el punto de vista laboral, así como que también lo es disfrutar de una beca de 1000 euros durante 4 años o participar en las abundantísimas convocatorias de reincorporación. Es más, desde su época juvenil (digo yo) "ha pasado de ser un calvario a un privilegio" y no se explica cómo nuestras aulas de ciencias puras se quedan vacías si generan unos trabajos tan privilegiados. A mí me da, que pasa demasiado tiempo con sus nietos viendo los Lunis.
Por no descontextualizarle vilmente aconsejo os leáis su argumentado escrito, que no tiene desperdicio.

Mi comentario al mismo ha sido el siguiente:

"El que cualquier pequeño incremento en la formación en Ciencias durante la secundaria es un logro y que debe hacerse, sin lugar a dudas, el que eso vaya a tener alguna incidencia en aumentar el número de estudiantes en las aulas universitarias es un anhelo baladí, un sueño imposible. La disminución en las aulas ha sido un efecto coyuntural con dos factores determinantes, la demografía y el menoscabo laboral. Lo de que la carrera científica se ha hecho envidiable me parece muy fácil dicho en boca de un catedrático, en boca de un joven investigador y mediante algún tipo de argumento estadístico me parece mucho más sensato, aconsejo leer el informe INNOVACEF http://www.cef.es/estudio-IDI-innovacef-2007.html que señala cosas como:
”…el sistema de I+D+I español suspende en cuanto al grado de confianza que despierta en el colectivo de los jóvenes investigadores españoles (valoración de 4,2 puntos sobre 10).
Factores como la insatisfacción de los investigadores en su carrera profesional, la insuficiente formación para seguir desarrollando sus habilidades y la práctica inexistencia de acciones comerciales posteriores a la obtención de los conocimientos para su difusión provocan la falta de confianza de nuestros jóvenes investigadores….”

o vivencias personales como en http://uamblogger.blogspot.com/2007/10/cada-uno-en-su-planeta.html

La carrera científica en España es larga y ardua sí, pero no envidiable. Una beca de investigación durante 4 años por 1000 euros es mala en sí misma, porque es beca, porque es durante 4 años y porque cobras lo que es el sueldo de un peón de albañil por convenio. Tras el doctorado es fácil irse al extranjero, sin ninguna duda, porque la formación que uno tiene se valora en todos lados salvo en la sociedad que le ha subvencionado, y después el retorno a España depende de convocatorias de 300 plazas por año con los niños a la espalda.
La carrera científica es una carrera de obstáculos y de fondo basada en una vocación patológica y ceñida al mundo público sin reflejo en la empresa privada. Es un erial laboral con porteros de edificios y taxistas que han publicado varios Nature.
Hace unos años y con la política de elevamos a n el número de Universidades por provincia aprovechando el baby-boom era una expectativa de desempeño laboral envidiable, te colocabas fácil, ahora a ver quién es el bonito, sólo hay que ver la edad media de estabilización (el simple contrato indefinido), en los ochenta treintaypico en la actualidad cuarentaypico.
Para aumentar el número de alumnos en las aulas universitarias de ciencias primero habría que invertir la curva demográfica y segundo generar expectativas laborales atractivas a los egresados. Una utopía en una sociedad de banca y ladrillo con expectativas de convertirse en sociedad de geriatría, sol y cuña hospitalaria.
La caracterización de la carrera investigadora como envidiable es una veleidad desde el punto de vista laboral, sólo admisible desde la vocación.
Decir ”Esto ha pasado de ser un calvario a un privilegio… que cada vez menos aprovechan.” es una frivolidad sin nombre en boca de un catedrático."


Por conocimiento de la carrera científica me quedo con otro catedrático que dijo "De jóvenes copamos todos los puestos y de viejos infantilizamos a los jóvenes" o aquel otro, Rector por añadidura, que señaló los dos puntos que discriminan en la actualidad la figura de Catedrático con respecto a la de Profesor Titular:
Punto 1) Hacer lo mismo que de titular.
Punto 2) Más despacio.

"Buenas noches, hasta mañana, los lunnis y los niños, nos vamos a la cama..."

6 comentarios:

pseudópodo dijo...

Está claro que este hombre no tiene conexión con la realidad. ¿Hablará con los becarios?

Lo que sí es cierto es que tiene mucho tiempo para escribir libros de divulagación (no sé si buenos o malos, no los he leído)

Roke Iñaki Oruezabal dijo...

El menda tiene buena pluma y sobre todo visión y perspectiva "blogil", meter en la misma frase "entusiasmo sexual del ínclito dramaturgo desfogado por mesoneras, putas y casquivanas" no tiene precio para crear audiencia. Con los temas que trata no anda a la zaga desde el punto de vista mediático; sexo, genocidio, racismo, ecologismo, religión y muerte.
Cuando me quiera saltar la línea editorial para recaudar público...a tomar ejemplo...

Anónimo dijo...

Este es el problema base de todo. No se puede pedir que te entiendan y te apoyen en tu practica laboral los de fuera de la profesion cuando los de dentro no hacen mas que romantizar la no realidad e ir por la vida pretendiendo que no hay problema alguno. Lo he dicho ya muchas veces, no hay liderazgo real en el ambito cientifico español. A este señor sus propios colegas le deberian de denunciar por ignorante.

Ana

Anónimo dijo...

Claro que este señor tiene contacto con la realidad. Lo que le pasa es lo que a tantos "teóricos" que plagan la universidad: tienen la cara más dura que el cemento armado. Ellos ya se han hecho a la idea de que la nueva universidad es magnífica y súper-súper y no van a cambiar su discurso por la realidad.
La dinámica de vaciado de las facultades de ciencias se venía llegar del extranjero con una década de antelación y los señores de las facultades de ciencias han decidido ignorar la tendencia, porque viven mejor con menos alumnos.
Y seguro que este señor se lleva muy bien con sus alumnos. Los tratará como a sus nietos (lo hacen la mayoría de los cátedros a determinada edad) y santas pascuas: todos aprobados y bien contentos con el profe mayor enrollado.
Javier

Roke Iñaki Oruezabal dijo...

Llegado cierto estatus es más fácil ausentarse de la realidad y vivir en un anuncio de compresas que asumir una problemática que no te afecta.
Lo de super-universidad se queda en el nivel personal y romántico, a nivel profesional es una mancebía. Formamos, con mayor o menor éxito, personas cabales con diversos conocimientos (que no competencias) pero lo de profesionales útiles para la sociedad queda un poco lejos. Sólo hay que ver la demanda "loca" (inexistente) de Doctores que hay....

eulez dijo...

Si estos catedráticos no fuesen funcionarios y les pudiesen largar de su puesto por hacer mal su trabajo, ya veríamos si decían tantas chorradas.

La Universidad tiene un gran problema en la actualidad y es que hay dos generaciones enfrentadas: la de los eternos funcionarios (>50 años) y las de los contratados y becarios (<50 años). Se da la situación de que ni siquiera los "Contratado Doctor" que deberían ser equivalentes a los funcionarios, lo son, porque se rigen por convenio laboral, no como los funcionarios. En definitiva, que hay un salto generacional considerable... ya veremos por donde sale todo esto.

Otra cosa que me llama la atención (hace poco que soy Ayudante) es la gran diferencia de mentalidad con los funcionarios... y es que es normal, España hace 20-30 años era otro país y esta gente son diplodocus que han sobrevivido a la extinción. Mientras que en las empresas (en algunas) se han dedicado a extinguir a los anticuados (cosa que no parece bien en todos los casos, pero sí en algunos, porque se ha hecho en base a la edad y no a la capacidad y méritos), en la Universidad sigue perdurando toda esta gente que se encontró un puesto de por vida con artículo y medio (y ni siquiera) e incluso sin tesis doctorales o publicaciones. Pero eran otros tiempos y esta gente hacía falta... ¿y ahora qué? ¿qué pasa con toda la gente que viene detrás (actualizada) que se merece un puesto como es debido?

Sencillamente: jubilación anticipada obligatoria. Y el primero, el de Sevilla.