miércoles, 23 de julio de 2008

La navaja de Occam

Ayer discutía sobre la posible paranormalidad (ruidos de pasos, puertas que se abren y se cierran, sombras que se mueven, etc...) en una casa antigua. Intenté transmitir que la explicación más sencilla es una conjunción de percepciones falsas embadurnadas de cierta histeria colectiva. No hubo manera, al parecer los fantamas son mucho más sencillos como respuesta a los sucesos...ni doctorado, ni ciencia, ni leches...los miedos cervales se excusan con entes paranormales.

El postulado de la navaja de Occam dice:


"Entia non sunt multiplicanda praeter necessitatem"


traducido de mi perfecto wiki-latin en «No ha de presumirse la existencia de más cosas que las absolutamente necesarias»


¿Para explicar ruidos de pasos hace falta implicar a fantasmas? Yo creo que no, pero la imaginación campa por anchos y fértiles campos...


Algo parecido me pasa con el tema de la religión (junto con las explicaciones filosóficas de Ayn Rand) y que se resume en el siguiente esquema.



Vosotros veréis. Up to you.

3 comentarios:

Reithor dijo...

Sublime final. Prescindiendo de lo innecesario, se podría extraer que "o eres ateo o eres un fantasma" :P

Roke Iñaki Oruezabal dijo...

Ya ves lo que tengo que aguantar...de supercherías vive el hombre...y esta mujer...

Luis Rull Muñoz dijo...

Genial. Si se aplicara a la divulgación científica... otro gallo nos cantaría