jueves, 24 de mayo de 2007

Fue un vasco...lo de los ayudantes...

La persona que enmendó (+ otros 118 votos) el punto b) del artículo 49 de la nueva LOU fue el senador vasco Jose Ramon Urrutia Elorza según me entero vía Topo Anónimo.
El punto en cuestión limita la docencia de los nuevos ayudantes a 60 horas, la justificación (lo verdaderamente interesante de la entrada) defendida en el Senado fue la siguiente:
"Nuestra propuesta persigue la asimilación de todos los investigadores en fase inicial (predoctorales) a la figura de ayudante (por tanto, dentro del PDI), independientemente de la entidad que financie su sueldo, o de la naturaleza de éste (beca o contrato). Esta asimilación será efectiva en cuanto a los derechos y deberes de la figura de ayudante, los cuales se harán extensivos al resto de los investigadores en fase inicial."
Mediante otras enmiendas (no aceptadas) procuró asímismo que la financiación de estas plazas (así como las de ayudante-doctor) pudiera hacerse no únicamente a través de la Universidad sino con la colaboración de otros entes. Una pena que no lo consiguiera porque planteaba una novedosa vía de financiación,homogeneización y ejecución de la carrera docente/investigadora como podéis deducir de sus enmiendas .

2 comentarios:

Topo Universitario dijo...

Desde mi punto de vista, estamos delante de una medida de buena voluntad con consecuencias demoledoras.

1) A pocas semanas de cerrar la oferta de plazas docentes para el próximo curso, las Universidades se encuentran con que todas los Planes Docentes de los Departamentos hay que rehacerlos. Si se respeta la ley (¿se atreverán a no hacerlo?), de cada plaza actual de Ayudante debería salir al menos otra más o bien una de Asociado.

2) Las Universidades van a comenzar, creo, a no ofertar plazas de Ayudantes. Apenas les solucionan docencia y cuestan una pasta. Desgracia para quienes ahora están con beca y habían programa su carrera contando con que ese sería su siguiente paso.

Ya veremos en qué queda el tema. Mi análisis (ahí va la autocita de rigor):

http://unnombrealazar.blogspot.com/2007/05/los-ayudantes-en-la-nueva-lou.html

Laura Sánchez dijo...

Entonces, ¿de qué sirven los avances en las leyes y política, si luego en la práctica no se ponen en marcha?
En la la figura de Ayudante entrarían muchos investigadores en variadas condiciones, una especie de "cajón de sastre". Actualmente éstos desempeñan un trabajo en nombre de la institución donde trabajan, casi siempre con remuneración externa (o sin remuneración, pero eso es otra cuestión), y con buenas o malas perspectivas de futuro (casi siempre malas porque no hay sitio suficiente). Esta gente está "en el limbo", no son reconocidos por la Universidad, pues no hay ninguna figura a la que asimilar el trabajo que desempeñan: no existen, no tienen prestaciones, reconocimiento, opinión, opción de voto. Se llevan sus méritos pero no les están reconociendo como personal investigador, "porque cuesta una pasta" (por cierto, qué vergüenza de argumento para una institución como la Universidad).
Y si ahora que los políticos entienden y actúan frente a esta (tradicional) irregularidad (e injusticia), las Universidades giran la cara, y en una oportuna maniobra, (prácticamente) hacen desaparecer de sus planes de docencia, precisamente la figura "cajón de sastre" en la que se hubieran amparado los investigadores huérfanos.