viernes, 10 de octubre de 2008

Ley de Ciencia en riguroso directo


No he visto más consejeros juntos en mi vida, corbatas y gemelos por doquier, canas y trajes de amplio contorno abundando. Esa era la primera impresión de las jornadas de debate de la Ley de Ciencia y Tecnología. No os dejéis llevar por la juventud de la foto que no ha sido la norma.
Como me llaman la atención de manera redomada las políticas de I+D no pude evitar asistir y participar en el evento, así como para escuchar los comentarios en corrillos del coffee-break. Por un lado todo el mundo destacaba que se han atrevido a democratizar algo tan ajeno a la normalidad o a lo cotidiano como es la redacción de los posibles contenidos de una Ley. Se ha podido seguir medio bien por Internet y ha podido existir un intercambio real de información en el foro abierto. No veo posible más transparencia, se han podido escuchar posiciones absolutamente encontradas en la misma mesa y con segundos de diferencia, y lo que es más importante, cada uno ha podido decir lo que le ha dado la real gana. Lo más llamativo todavía es que el alumno más avezado e interesado sin ningún género de dudas ha sido el propio Secretario General de Política Científica Labastida,el anfitrión y principal valedor de la Ley según lo visto, dudo que nadie haya tomado más notas o que haya prestado más atención.
Por temáticas os sintetizaré las impresiones con las que me he quedado, partiendo de la idea de que algunos de los propios integrantes de las subcomisiones consideraban que no se había trabajado bien y que había existido cierta improvisación.

Gobernanza e instrumentos,

si os leeis la documentación observaréis que no hay definición sobre cómo estructurar los consejos rectores aunque no quedan dudas de que hay que mejorarlo todo, cuando están tan de acuerdo yo coligo que no servían para nada tal y como estaban diseñados. De la Comisión Interministerial de Ciencia y Tecnología a mi no me quedaban dudas de su ineficiencia, no es ya que los ministerios de industria y ciencia discutan sobre quién mandan a una reunión, es que no me creo que tengan coordinación ninguna ni que se asesoren mutuamente lo más mínimo. Un ejemplo, el ministerio de Trabajo quiere, obviamente, que aumente el número de asalariados y que se mejore, según normativa, la inserción laboral, por lo que recibe unas recomendaciones de inserción que luego el resto de ministerios se salta a la torera, si yo conozco uno es que hay mil.
Del consejo de asesoría social a nadie le queda tampoco claro cómo demonios diseñarlo, o ni tan siquiera cómo llamarlo ni qué competencias darle.
De la coordinación delas políticas con las comunidades autónomas tampoco quedó claro cómo albricias instrumentalizarlo, quedando bien a las claras por alguna intervención de diputados nacionalistas que o se empieza a llamar desde ya a las comunidades autónomas o todo va a acabar en agua de borrajas.
Del sistema de planificación tampoco queda claro cuál es el mejor método a utilizar, si mediante planes nacionales, si mediante un marco de estrategia general, si los dos en paralelo. En lo que sí que insistía bastante la gente es que tenía que ser plurianual y de financiación estricta y priorizada, cosa que ya estamos viendo que no va a ocurrir con las reducciones presupuestarias.
El resumen de gobernanza es que ni idea de qué consejos rectores hacer, de cómo llamarlos o de qué competencias tener ni qué planificaciones hacer. Pero sí que todo tiene que mejorar porque lo anterior eran reuniones en balde.

I+D Sector Público

Recursos humanos...qué decir... que parece que todo va por la flexibilización y algún tipo de incentivación, así como en la búsqueda de encontrar la manera de que los agentes públicos se impliquen en lo privado. Ninguna medida concreta ni clara de los temas de carrera investigadora. Sí que está bastante generalizado el pensamiento de que hay que crear una carrera gestora profesionalizada.
En lo que respecta a organización de los Organismos Públicos de Investigación la solicitud reiterada era la de dotarles de más autonomía y flexibilidad en todos sus aspectos. También se señaló la necesidad de implicar más a hospitales y otros centros en el proceso de I+D.
Lo que pareció claro es que cada centro u organismo quiere que le den flexibilidad y que los demás actúen como él o que no salgan demasiado beneficiados.
También se señaló que habría que tocar las leyes de contratos, de subvenciones y de extranjería.

I+D Sector privado

Lo obvio, se vino a solicitar mayor simplificación burocrática en todo el proceso empresarial y ayudas directas e indirectas.
También se habló de tocar leyes como la de quiebras o las anteriormente mencionadas.
Se reiteró la solicitud de que el estado se implique en subvenciones y compras de riesgo en I+D, como; compras precomerciales, compra pública de tecnología innovadora y creación de mercados tractores de tecnología.
Una aportación que me resultó muy interesante escuchar fue la de la posibilidad de patrocinio de pymes con expectativas por parte de grandes empresas.
Respecto al doctorado se solicitó hacerlos mixtos universidad-empresa y de menos tiempo. En este punto me planteo las razones por las que esta misma medida no funcionó hace algunos años, habiendo funcionado en Francia con un programa similar. ¿Alguien lo sabe/se acuerda?
Quizás quien más me gustó fue un directivo de Telefónica, quien señaló que la parte fundamental de la ecuación eran los jóvenes y la protección de start-ups. Curiosa apreciación en un ámbito de mesas, consejeros y amiguetes cuya media de edad debía rondar los 60 años. Contrasta con la apertura de curso de una de las escuelas de negocios famosa mundialmente, el Instituto de Empresa, el orador tenía 25 años.

Transferencia de Conocimiento,

Aquí se insistió en la necesidad de financiación para hacer pruebas de concepto, modelos de utilidad y contratos de colaboración. Así como en la dificultad de crear UTEs.
Respecto a las OTRIs quedó bastante claro que se habían convertido en la mayoría de los casos en unidades gestoras paralelas a otros serivicios universitarios y que no habían conseguido una verdadera transferencia industrial. Para solucionarlo las propuestas iban por la creación de una carrera gestora profesional incentivada y estable.
Una cosa curiosa que me llamó la atención es constatar que la existencia de becarios y figuras laborales confusas les generaba un importante resquemor a los gestores de transferencia, ya que al no estar contratados y sin contratos de cesión intelectual se podían generar trabas legales en la comercialización de productos. Vamos, que mucho mejor legalmente tener a todo el mundo contratado de una manera homogénea.
En general en todo este ámbito se reflejaron carencias en la denominación, atribuciones y responsabilidades de distintos agentes, como centros tecnológicos, Empresas de Base Tecnológica Pública, etc...

Cajón de sastre,

En esta subcomisión se incluyó la ética, el open access, la cultura científica y la cooperación al desarrollo entre otros temas.
A decir verdad presté más atención a la interesante charla de open access, tema sobre el que casi prefiero que leais al amigo Juan Freire.




Ideas generales... con cierto contrasentido un segundo todo el mundo decía que se flexibilizase su cortijo para al siguiente decir que necesitaban regulación clara. Las presentaciones fueron bastante mediocres desde la óptica de Garr Reynolds. La edad media de consejeros y público era superior a la de mi madre y eso que había una veintena de jóvenes, paradójica la búsqueda de un cambio cultural cuando todos los que lo están ideando según sus propias palabras tenían un problema de geriatría. En paralelo se solicitaba la generación de una ley clara y sencilla con la necesidad de retocar múltiples puntos concretos.
Mi única aportación (aunque tanto por participación en comisiones de gobernanza como por creación de start-ups me mordía la lengua a menudo) fue que por favor en recursos humanos quedasen claros los mínimos y las perspectivas en consonancia a Europa, un grito en el desierto, como siempre.
Un par de comentarios empezaron con "debiéramos asumir":
"que en Ciencia somos de segunda fila y en tecnología de tercera"
"que hasta que los órganos rectores sean sustituidos por gente más joven y emprendora nada cambiará"
o más o menos, ya me contáis...se admiten preguntas concretas...

4 comentarios:

eulez dijo...

Gracias Roke por este resumen,

Yo estuve escuchando por Internet alguna sesión del primer día (creo que llegué a oir "Gracias Roke por tu intervención") y me gustó mucho lo que dijo alguien de que había que dar "café para todos" pero que esos todos fuesen los que hiciesen algo, y que a los que no hiciesen nada que los prejubilasen de una vez (!!)

Curioso lo que cuentas de la gente de más de 60...

Aurora Gómez dijo...

Iba a leerme el post, pero me he quedado "patidifusa" con el cambio de nombre del blog.

Juan dijo...

Gracias por seguir trabajando por la comunidad, y por haber ampliado nominalmete el espectro de la UAM, trasgrediendo sus limites sin olvidar los origenes.
Dicho esto, a mi las presunciones de culpabilidad dependientes de la edad me recurdan las historicas de mundos felices o 1984 o similares.
Las personas mayores, maduras, o jóvenes, no son por definición buenas o malas para desempeñar cualquier función.
En cualquier caso, con los aspectos positivos de cada vivencia personal y cada posición y edad, es como se ha de configurar el consenso, integrando todas las visiones y sensibilidades.
Si no, nos convertimos en lo que denostamos.
Entiendo el hartazgo de la "generación" sin posibilidades y tambien la envidia de aquella que lo pudo todo en (75-85), pero creo que hay que cuidarse de tener "ideas fuerza" que no admitan discusión, como esa de que joven = a bueno, Maduro = inmovilista, etc.
Me resultan incluso ofensivos algunos eufemismos.

Roke Iñaki Oruezabal dijo...

Hombre, ejem... No hablo de verdades absolutas sino sobre tendencias, xD. En esto imagino que las aseguradoras tendrán bastante que decir porque, oh casualidad, las primas de riesgo según edad existen.
No lo busco, y me disculpáis, pero estoy convencido que existe una correlación entre emprendimiento y edad. Y esto no tiene que ver con multitud de capacidades pero sí algo con la de innovación.
Si me dijesen ahora de montar un equipo para redactar una ley me saldrían una mayoría de personas mayores de 55, pero seguro que incluiría también unas cuantas bastante más jóvenes.
La historia fundamental es simple, si quieres cambiar algo debes tener agentes del cambio, el cambio puede ocurrir con gente que ha crecido en el sistema, pero es más difícil. En una empresa de creativos curiosamente no buscan una docena de personas que hayan hecho el master en "Creatividad e innovación" de pernambuco, sino que buscan gente de lo más variopinto.
El trabajar el cambio y la innovación está absolutamente reñido con integración absoluta en el sistema durante decenas de años, no para todos los casos, pero sí para la media, ese es el problema.
Lo que no puede ser es que en una comisión de 25 personas (+ otras 20 de invitados a mesas de discusión) no haya nadie menor de 50 años ( o que sean 3, que me da lo mismo).